Quizá mañana ya no esté,
y desde mañana, hasta ahora
y hasta nunca,
no estaré.
¿por qué huir si el calorsito es fiable?
¿por qué no amarrarme de la cintura
y quedarme en esta playa sin marea?
Le gustas a mi soledad,
y toda mi tristeza te llama,
estás completa, tienes todo,
no te falta nada,
y lo que no te falta a ti,
me falta a mí.
No estoy loco,
no me creo intelectual, ni diferente,
no me siento especial ni bendecido,
soy lo que soy con todo gusto,
soy pura vista y puro tacto,
corazón y sueño, más sueño que corazón,
a veces no vivo aquí y habito una casa que no existe,
y tengo una vista que no mira,
pero, me tengo a mí, al menos.
No siento tufos de poeta, diría Sabines,
no tengo esa intención,
escribo para hablar, para decirme,
para quedarme callado y dejar que ellas hablen.
No sé qué busco,
a estas alturas me atrevo a decir que no sé qué quiero,
a veces tan triste me siento,
a veces tan feliz, a veces tan ausente, en el intermedio
entre llorar y reír o irme, y no sé por qué.
No sé qué busco, pero, tampoco quiero dar vueltas en círculo,
y no llegar ningún lado (aunque sé qué avanzo, y que cada día,
un poco más cada vez, soy más viejo)
quiero llegar a dónde tenga que hacerlo,
y estar solo o no,
y estar triste o no,
y estar muerto o no,
pero en mí, conmigo, al menos.
Que lindo , me gustó todo lo que he leído. A veces salgo a navegar sin rumbo fijo y encuentro lugares como éste donde echo anclas y disfruto.
ResponderBorrarSaludos
REM