lunes, 22 de abril de 2013
La esquina del cuarto
Lovlu tú sabes perfectamente que aquí, en este cuarto lleno de bolsas negras y ratas y diablos, y todos ellos trabajan, juegan a nuestro al rededor sin conocernos (qué bueno, Lovlu), pero hay peores cosas Lovlu, mucho peores. Pero no hay que investigarlas a ninguna hora como tú sueles hacerlo, cuando el desayuno llega a su punto medio y sabes qué tienes diez minutos más para terminar de leer o escuchar, recoger y darle un beso al espejo que siempre te mira despertar. Lovlu no debes ponerte de malas cada mañana al escuchar o leer las noticias (ni cuando alguien viene y te las cuenta), esas cosas del diablo no son ni la mitad de la vida, son un todo que es poca cosa, míralas siempre dicen lo mismo, siempre alguien esta robando algo y otra persona esta discriminando o atentando contra otras, pero nadie habla de las cosas importantes, de esas cosas extraordinarias que se manifiestan cuando estamos solos Lovlu, solos y fumando o acordándonos de la juventud que vino o vendrá, la que sea, pero esa realidad, ese todo pequeño (porque también lo somos Lovlu, un todo que la diminuta parte de un nada) nos salva del otro todo y también de ser nada.
Y si verdaderamente quieres hablar de nosotros, podríamos dar este punto y aparte de nosotros, hablar y decirnos todo lo que no pudimos antier mientras cenábamos y tú pedías a gritos (o yo) que no se acabará la cena o la noche, sobretodo que no se acabará ese vaivén de alientos como peces que revolotearon el lugar y lo llenaron de cristales, luces pequeñas iluminando lo que mis ojos (o tus ojos) nos decían. Hablemos de nosotros, digamos por ejemplo: "la lejanía que tienes es igualmente proporcional al amor que no me tienes", entonces yo sonreiría y te diría: "pero mi vida, tú me tienes en la bolsita de la camisa como un clavel morado y me miras y me hueles en cualquier esquina del cuarto" y podríamos irnos a dormir y descansar y soñarnos uno al lado del otro sin tocarnos una muñeca o un ojo. Sería tan lindo verte amanecer de nuevo.
También esas noticias tienen que ver con esas personas que están contigo, Lovlu, pero en un tono más drástico y directo, más duro; un tacto mucho más sensible se torna en tu voz cuando tenemos que hablar de esto; a mí me parece que el silencio también es una guerra y a veces esas guerra la ganamos dejando que el río fluya en silencio, observando, resistiendo, esa guerra es difícil Lovlu, yo la juego cuando tengo que ir al trabajo (que odio, bien lo sabes) y tengo que aguantar a los torpes de mi jefe y mi segundo al mano, son unos estúpidos con sus corbatas azules y mal planchadas ¡vaya mujeres que han de tener, Lovlu! todo un desorden los papelitos que te escribo en el trabajo son iguales a las veces que odio a todos y tengo que salirme de ahí sin moverme de mi asiento porque el jefe siempre está mirándome. Tú eres esa Vida Alterna que siempre quise y jamás concluí, hasta hoy. Si tú batallarás conmigo, ahí no tan lejos, en silencio, mirando simplemente la piedrita que te grita o la noche que es sorda o el umbral del cuarto que no son nada más que una línea blanca con unos píes en movimiento; si dejarás todo eso allí, siendo lo que son, tu todo sin espacio para otra cosa, Lovlu, (quizá yo, yo podría quizá y) sería perfecto.
Anochece Lovlu, poco a poco entre las ramitas de los árboles que nunca haz mirado porque no haz venido a casa y no sabes lo nuevo que hay, ni de este segundo piso dónde miraré las azoteas de las casas y me preguntaré si algún día podrías venir aquí a fumar y contarme qué estás enloquecida, qué quieres que me calle y te escuche mil horas y no me vaya, sabes que yo no me iría nunca. Ya que anochece y está noche llegaré a casa, tomaré unas pastillas para ese jodido dolor de cabeza que tengo desde la tarde, me sentaré en el sillón verde y tomaré agua y escribiré todo esto y un poquito más y me dolerá la cabeza de nuevo por el calor de Abril y el impacto de estas aves en el ventanal y entonces comeré un poco y pensaré en ti cenando conmigo y podré sonreírte otra vez, como ayer, como hasta pronto.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario