viernes, 19 de abril de 2013

Sefiní II


Mirar de lejos
ocultando los ojos en las personas que, como siempre, pasan de largo,
esas personas que poco a poco se van quedando lentos
o mi mirada los mira demasiado que son parte de mí y son espejos, 
entonces pierdo la minuciosa corriente de seguirte con los ojos
y comienzo a pensarte con los dientes
y a decirte con los dedos y la mente y a dibujarte formas y virtudes que no te corresponden
esas cosas de hacer y no de azar
esas cosas que se comen a los vivos y a los muertos nos gusta acortejar
pero ya se acabó el libro y aún no es de mañana
todos estamos hechos unos locos aquí ocultos
esperando que se acabe la noche y tengamos que volver a la calle que nadie mira
a los ojos que nadie besa (la soledad repentina y prevista desde siempre,
la única que, como la muerte, segura tenemos)
a las siluetas que nadie espera un día encontrarse en el balcón hechos un manojo de lluvia escurrida
provocando palabras, cientos de palabras borrosas, extraordinarias, iluminadas
como acariciando el borde de la piel sin tocarla
y cuando por fin aprendiste a decir te quiero sin abrir la boca
o sin tocar las palmas y sin mirar a los bosques del labio inferior
por fin aprendiste a callar cuando lo que más ha de sobrar en el momento es la palabra.

Aquí donde tus hojas ya no escriben y tu café ya no se enfría

y esa cerveza se acaba sola
y adornamos el silencio y el no vernos con buena música
entramos en la música y terminamos en el teatro, discutiendo cosas sin sentido
acordándonos del mar y del frío que tuvimos en las calles, mano a mano
y estamos a mano en esos de dejarnos solos, hundidos, olvidados
pero ya no hablemos de la ciencia y esa perfecta complicidad de no querernos
hablemos, entonces, del impacto subjetivo de nuestras vidas
cuando chocamos las narices en la pared sin arrepentirnos y nos dijimos
que estábamos lejos de ser algo de lo que tanto quisimos
qué triste es acordarme de ti, sobretodo, acordarnos de nosotros
pero, tú lo dijiste
no debo sentirme especial, no lo soy
ni tú lo eres para mí. No más.
Adiós.








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